sábado, 1 de noviembre de 2008

ALMA AUSENTE



No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.

Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.



No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca.

La tristeza que tuvo tu valiente alegría.
Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Un bonito poema, que te hace pensar.

Anónimo dijo...

Bueno a ver cuando te atiende el señor Montes

Ramón Pacheco dijo...

Ya me extrañaba a mi que no siguieras. Aunque tú no quieras enterarte el sábado celebramos tu santo. Zombie.

Anónimo dijo...

El Sr. Montes es uno de los mejores médicos que he conocido. Más les valdría no utilizar su nombre para tonterías de política.
Gracias