...pública y para todos.
Solo supo dar abrazos incómodos a lo largo de su vida.
Más que pensar nos gusta torturarnos con nuestros pensamientos.
La libertad limita al norte con la riqueza y al sur con la pobreza.
No hace falta beberse el mar para saber que está salado. Lo mismo ocurre con los necios.
No es preciso triunfar para ser feliz.