
A LA ALCALDESA DE TORRENT
Quiero contarle una historia y aunque no sé si será publicada, al menos lo habré intentado.
Una de mis hijas, la más pequeña, en edad adolescente, está en esa etapa de la vida en que cualquier decepción o engaño es un drama y además, como casi todas las hijas, siente auténtica devoción por su padre.
El pasado 2 de octubre fue un día especial para toda la familia, pero para ella mucho más. A su padre le otorgaban una medalla en reconocimiento a su labor profesional y estaba exultante. Fue un acto muy emotivo que finalizó con el discurso de la Sra. Alcaldesa. Mi hija no cabía en sí de emoción y orgullo y no paraba de repetir: “Mamá, qué guapa es la alcaldesa, qué bien habla y cómo ha elogiado a papá, ha dicho que se siente orgullosa de tenerlo como Jefe de la Policía Local de Torrent”.Así acabó un día feliz.
Transcurridos 20 días, en casa mirábamos el reloj, sabiendo que cuando llegase la noche había que decirle a mi hija que a su padre lo iban a cesar como Jefe de Policía.
En su habitación y estando las dos solas, se lo conté y, con los ojos llenos de incredulidad y decepción me preguntó: “Entonces mamá, ¿lo que dijo públicamente la Alcaldesa a papá eran mentiras?”. Solo pude contestar: “Cariño ¿tú que crees?”.
Cuando mi hija sea una mujer adulta y vuelva la vista atrás, en la lista de sus decepciones tendrá las palabras de la Alcaldesa de Torrent, porque con ellas descubrió el significado de la deslealtad, el engaño y la traición.
Pilar Belchí Martínez.
(esposa de Eduardo Martinez, Jefe, hasta hoy, de la policia local de Torrent)
lo que sigue es mio:
Hoy es un gran día para el mundo, es el día de la gran esperanza blanca, creemos que todo va a cambiar para mejor, que la verdad vuelve a gobernar el mundo, atrás queda lo de "sabemos que hay armas de destrucción masiva".
Debe decirle a su hija que la medalla otorgada a su padre lo fue; por la gran labor social realizada, por su vocación de servicio y el trabajo bien hecho. Sólo el capricho de unos interinos ha propiciado su destitución. De paso le puede decir que no está bien hacer daño gratuitamente a las personas, sin argumentos, sin razones, porque sí. Y que recuerde que el futuro es suyo y que todos juntos podemos, un día, no muy lejano, cambiar también nuestra realidad. Un abrazo.