....culminó con el espectáculo de un grillo amaestrado...Se paraba en dos patas, extendía las alas, cantaba con silbos rítmicos y agradecía los aplausos con reverencias teatrales. Al final, ante el domador embriagado con la salva de aplausos, Obregón agarró al grillo por las alas, con la punta de los dedos, y ante el asombro de todos se lo metió en la boca y lo masticó vivo en un deleite sensual. No fue fácil reparar con toda clase de mimos y dádivas al domador inconsolable.
(Gabriel García Márquez. "Vivir para contarla")
Pd. Una vez emitido ya no tiene arreglo, de nada sirven los llantos y las lamentaciones.Nos habrán dado.
sábado, 18 de diciembre de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Es gracioso y voy a compartirlo con ustedes, aunque por primera y única vez me salte el secreto de lo contado en consulta. Era un paciente q...
-
Aprende las reglas y aplícalas, aunque no lo parezca no están tan lejos, si me apuras empezamos a estar rodeados. "Sin la familia ...
-
Me han dicho que hay un concejal que tiene un problema con "un fajín amarillo"; indumentaria vernácula que le obsesiona. Tengo un ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario