viernes, 20 de agosto de 2010

PAPA



¿POR QUÉ SER PAPA significa nunca tener que decir lo siento?


Pd. No puede pretender uno administrar la vida eterna en exclusiva sin equivocarse, es demasiado larga.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Por que para autodemostrarse que uno es de izquierdas tiene que meterse con el PAPA??

No quereis saber nada de el y vivis obsesionados con el!!!

Lo vuestro es de psiquiatra.

Pio dijo...

No, perdona, lo que nos obsesiona es lo que nos cuesta a TODOS, creyentes y no creyentes, practicantes y no practicantes, budistas, taoístas, musulmanes, evangelistas,etc., esa afición que tenéis de sacarlo de paseo, de que no pare de hacer bolos que nos cuestan un hojo de la cara, y que se pague con dinero que estaba presupuestado para cubrir necesidades más urgentes y que pueden disfrutar TODOS, no sólo los cuatro meapilas de siempre. Hijos de gatos...gatitos.

Anónimo dijo...

Yo me "autodemuestro" creyente y de izquierdas y me parece un pecado el gasto inútil de la visita del Papa y la gente en los hospitales hacinados y los niños dando clase en cajones.
De verdad tú anónimo de las 14.01, crees que los actos y las opiniones de los jerifaltes de la iglesia católica son la respuesta al mensaje de Jesús,pues yo creo y miles y miles de cristianos creemos que no.
Un cristiano y de izquierdas, con tu permiso.

alcal-DEHESA dijo...

Quiero que me devuelvan mi parte de dinero que costó la visita del Papa a Valencia. Yo no le llamé.

Anónimo dijo...

El post hace referencia a que el papa no tenga que pedir perdón ni decir lo siento. La información está un tanto distorsionada. El Papa sí que puede pedir perdón, es más, lo ha pedido por causas como la de Galileo. Si algo pregona la Iglesia es la capacidad de poder pedir perdón, siempre que esté acompañado de los pilares básicos de este perdón: examen de conciencia, arrepentimiento y propósito de enmienda. Para criticar, primero hay que informarse y no meterse con el Papa o la Iglesia tan gratuitamente.

Anónimo dijo...

Galileo se lo agradece, aunque habría deseado haberlas recibido sin 400 años de retraso.
Los inocentes de la Santa Inquisición siguen esperando, siglos después.
Los niños víctimas de abusos confian en la reparación pronta y satisfactoria.
Santo Padre, algunos millones de seres humanos quedan a la espera de sus rectificaciones.