
Hamilton además es un tramposo, ha empleado juego sucio, no es bueno buscar atajos para conseguir los objetivos, el fin no lo justifica todo, todo no vale. Aunque gane este año el campeonato, al ser coronado pesarán sobre él las artimañas empleadas.
Cuando se acabe todo cuando el oropel ceda paso a la cotidianidad, veremos a Alonso como uno más, que compitió en buena lid y perdió en los despachos, y seguirá gozando de credibilidad y popularidad. En cambio nos guardaremos del taimado que hizo uso de las malas artes para conseguir la victoria inmerecida.
…la vida misma…



