
Personas con actitudes fascistas, no acatando las decisiones mayoritarias ni el voto libre y secreto, se cargan el PREMIO CIUDADANO escribiendo al agraciado; mostrándole su disconformidad con la decisión mayoritariamente adoptada y haciéndole ver de una manera abyecta los problemas que le podría acarrear aceptarlo.
El Premio Ciudadano que goza de un palmarés envidiable fruto de la gran labor de la FAC y el movimiento vecinal local, se ha visto ensuciado por personas que sólo creen en la manipulación y en el control de las justas reivindicaciones locales, para arrodillarlo al servicio de los incapaces que nos gobiernan.
Habrá que ir pensando en hacer llegar a la Iglesia Católica la disconformidad de muchos torrentinos con el regalo de terrenos que han recibido de nuestra Alcaldesa. Y hacerle ver los problemas que puede acarrearle aceptarlos.





