A Paquito lo había privado su creador de instrumentos de pecado y perdición; un cuerpo desgarbado, un verbo aturullado y una prestancia escasa, hacían de su presencia la nada. Pero él se consideraba un todo más o menos infinito.
martes, 29 de marzo de 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Tres años llevamos sin estadísticas de la actividad de nuestra policia local ( última memoria de actividad 2006 ). Es dificil saber en qué...
-
Hace unos meses se divulgó adecuada e interesadamente un pequeño altercado de tráfico sufrido por un exconcejal. Inocente de mí recriminé a ...
-
Me han dicho que hay un concejal que tiene un problema con "un fajín amarillo"; indumentaria vernácula que le obsesiona. Tengo un ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario