Su vida no había sido la de Aureliano Buendía, pero no podía negar que había vivido su parte, y ¡cómo la había vivido!. Pero a medida que el tiempo se consumía el recuerdo de aquel "verano del 42" ocuparía todos los rincones de su memoria.
viernes, 13 de junio de 2014
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2 comentarios:
Ramón llevamos dos días de poniente de cojones, pero nada comparable con aquel verano de 42. Ya sabes la calor que pasamos los dos.
Un abrazo.
Se nos derritieron las entrañas...jejeje
Un abrazo
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