Leopoldo Arjona había escrito cartas de amor, las había desperdigado a lo largo de su existencia entre sus amores, ahora, llegada la edad tardía, quería recuperar alguna para tener pistas de cómo fue. Pero ninguna de sus amadas consintió, no quisieron renunciar a las pistas que tenían de él.
viernes, 21 de noviembre de 2014
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