Debemos controlar la euforia del triunfo y el pesar de la derrota, los dos no son más que circunstanciales sucesos en la inmensidad del cosmos.
viernes, 7 de noviembre de 2014
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1 comentario:
A muchos se les cae la baba con las victorias, pero que mal que encajan las derrotas.
Abrazo Ramón y buen fin de semana.
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