No te empeñes, a algunos les caes mal y punto. No merecen que malgastes ni un segundo más.
viernes, 1 de mayo de 2015
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Es gracioso y voy a compartirlo con ustedes, aunque por primera y única vez me salte el secreto de lo contado en consulta. Era un paciente q...
-
Hay una voz que cada día se nos está haciendo más familiar a los torrentinos. En cualquier evento la escuchamos; ya sean moros, proclamaci...
-
Hace unos meses se divulgó adecuada e interesadamente un pequeño altercado de tráfico sufrido por un exconcejal. Inocente de mí recriminé a ...

3 comentarios:
Las tortugas son de paso lento pero seguro.
Su "Caparazón lo utilizan para protegerse de los depredadores.
Hay que protegerse bajo un buen caparazón, y seguir para adelante, confiando en que se pase la ola de los insignificantes.
Caer bien o mal es cuestión del estado de ánimo que cada cual aporta o soporta.
Saludos
Paco, qué grande tu reflexión, me ha llegado al alma lo de la "ola de los insignificantes"...confio en que pase pronto.
Un saludo.
Yo le caigo mal a mucha gente, pero no me importa, casi siempre es la gente que me cae mal a mí. ¡Paradojas de la vida!
Salud.
Publicar un comentario