Le avisaron al comenzar la madrugada, un amigo muy querido parecía muerto en el regazo de su esposa. Le llevaron a confirmarlo y a rellenar los papeles póstumos. Se quedó con su cuerpo a solas, como solía en estas ocasiones, y constató que se había empequeñecido sobremanera. Los hombres con el alma grande cuando mueren se quedan muy pequeños...casi en nada.
jueves, 4 de septiembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
-
Es gracioso y voy a compartirlo con ustedes, aunque por primera y única vez me salte el secreto de lo contado en consulta. Era un paciente q...
-
Aprende las reglas y aplícalas, aunque no lo parezca no están tan lejos, si me apuras empezamos a estar rodeados. "Sin la familia ...
-
Me han dicho que hay un concejal que tiene un problema con "un fajín amarillo"; indumentaria vernácula que le obsesiona. Tengo un ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario